El Protocolo de Kioto

Julio César Centeno

Septiembre 30, 2000


El Protocolo de Kioto de 1997 formalizó un acuerdo internacional fundamentalmente destinado a reducir la dependencia de la economía mundial del consumo de combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón. A través del Protocolo de Kioto, 36 países industrializado se comprometen a reducir sus emisiones efectivas de gas carbónico (CO2) y otros gases del efecto invernadero, en 5.2% por debajo de los niveles registrados en 1990. Esta reducción debe hacerse efectiva, como promedio, para el quinquenio 2008 al 2012.

El compromiso varía por país o región: La Unión Europea se compromete a que sus emisiones serán reducidas en al menos 8% como promedio para el quinquenio 2008, Estados Unidos en un 7%. Canadá y Japón 6%. Mientras que Rusia, Nueva Zelandia y Ucrania sólo deben estabilizar sus emisiones con relación a las de 1990. Algunos países pueden aumentarlas: Noruega hasta 1%, Australia hasta 8%, e Islandia hasta 10%. En estos casos se reconoce que su desarrollo depende de un mayor consumo de energía.

El protocolo de Kioto incluye seis gases: gas carbónico (CO2), metano, óxido nitroso, hidro-fluoro-carbonos, per-fluoro-carbonos, y hexafluoruro de sulfuro.

Una de las consecuencias de las emisiones de gas carbónico, metano, óxidos nitrosos y otros gases, es el calentamiento global. Sus evidencias son cada vez más contundentes, incrementando la alarma por sus potenciales consecuencias.

Otros afirman que las consecuencias no son potenciales, sino que ya se encuentran entre nosotros. Se reflejan en la intensidad y frecuencia de inundaciones, sequías, huracanes y otros desastres naturales que se han venido registrando últimamente, tanto en el trópico como en países de clima templado.

Ya se conocía que en los últimos 20 años se registraron los 15 años más calurosos desde el año 1900. Ahora la revista Science reporta que muestras de hielo tomadas a mas de 5000 metros de altura, en el Glaciar Dasuopu del Himalaya, indican que los últimos 50 años fueron los más calurosos en la Planicie Tibetana en los últimos mil años. La década más calurosa fue la de los 90 (Science Sept 15, 2000).

La capa de hielo del océano Artico registra una reducción a casi la mitad desde 1950. Los glaciares retroceden en Los Andes suramericanos, al igual que en el Himalaya asiático o en los Alpes europeos. Desde 1912 se ha perdido el 75% de la capa de hielo del Kilimanjaro en Africa (ENS Sept. 15, 00).

El efecto invernadero ha sido reconocido por la mayor parte de las principales empresas petroleras del mundo. El presidente de British Petroleum, John Browne, se expresaba de la siguiente manera en un discurso en la Universidad de Stanford el 19 de Mayo de 1987:

"El momento para considerar el cambio de política no es cuando se ha probado de forma concluyente la relación entre los gases de invernadero y el cambio climático, sino cuando tal posibilidad no puede excluirse y sea tomado en serio por la sociedad de la que formamos parte. En British Petroleum hemos llegado a ese punto."

British Petroleum ha anunciado el compromiso de reducir sus propias emisiones de los gases del efecto invernadero en un 10% con respecto a 1990, para el año 2010.

Posiciones similares han sido asumidas por Shell, Ford, Toyota, Boeing y Dupont. El director de ARCO, Michael Bowlin, señala la necesidad de pasar de una economía basada en el carbono a otra basada en el hidrógeno: "Asistimos a los últimos días de la edad del petróleo" – afirma.

Los bosques se han convertido en un importante componente de las negociaciones internacionales sobre cambios climáticos, debido a su habilidad para absorber dióxido carbono de la atmósfera, y convertirlo en madera y otros tejidos de biomasa.

También son fuentes de emisiones de gas carbónico y otros gases del efecto invernadero. Sólo entre 1980 y 1995, y sólo en los países tropicales, se han perdido en promedio 13 millones de hectáreas de bosques por año, durante los últimos 15 años (FAO – FOREST RESOURCE ASSESSMENT 1993, FAO – FOREST RESOURCE ASSESSMENT 1997). La deforestación continúa a tasas similares hasta la actualidad. La Deforestación en el trópico le inyecta a la atmósfera aproximadamente 1.400 millones de toneladas de carbono por año, equivalente al 20% de las emisiones globales de carbono a la atmósfera.

El 75% de las emisiones de gases del efecto invernadero que se han acumulado en la atmósfera en los últimos 50 años se han generado en países industrializados, donde se encuentra el 20% de la población mundial. El 25% de las emisiones se ha generado en países en desarrollo, con el 80% de la población mundial.

El cumplimiento del Protocolo de Kioto reduciría las emisiones efectivas de los gases del efecto invernadero provenientes de los países industrializados en sólo un 5.2% en el quinquenio 2008-2012, con respecto a 1990. De lo contrario, de mantenerse las tendencias actuales, las emisiones aumentarían de 18 a 20 por ciento en el mismo período.

Los gobiernos de los países mayormente responsables del calentamiento global se han resistido a asumir medidas acordes con las conclusiones del Panel Intergubernamental de Expertos Sobre Cambios Climáticos, organismo asesor del Convenio Marco sobre Cambios Climáticos, sugiriendo reducciones de mas del 20% de las emisiones globales, antes del año 2000.

Estados Unidos de Norteamérica es la principal fuente de estos gases, con 25% de las emisiones acumuladas de CO2 entre 1950 y 1990, y 36% de las emisiones globales de todos los gases sujetos al protocolo de Kioto. Sus emisiones de CO2 en el año 2000 fueron 11% superiores a las de 1990. Para el año 2010 podrían superar en 30% las de 1990, a no ser que se establezcan políticas efectivas para cumplir con una reducción efectiva de emisiones a corto plazo.

Las emisiones de los gases contemplados en el Protocolo de Kioto provenientes de Canadá fueron 13% superiores en 1998 con respecto a las de 1990 (Environment Canada, Ontario, Sept 6, 2000. ENS). Mientras que Alemania las redujo en un 15% y el Reino Unido en 12% (ENS 6-9-2000).

El Protocolo de Kioto contempla un sistema de comercialización de emisiones, con el fin de permitirle a quienes les sea más costoso reducir sus emisiones, comprarle bonos de carbono y otras licencias de contaminación a otros países, donde el costo de reducir emisiones sea menor.

El Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto otorga la opción de canalizar asistencia de los países industrializados a las naciones en desarrollo, para facilitarles un desarrollo menos contaminante y evitar emisiones, incluyendo:

  • La protección de bosques amenazados, con el fin de evitar la emisión del carbono que contienen.
  • El establecimiento de nuevos bosques como vertederos de carbono.

Los objetivos centrales del Mecanismo de Desarrollo Limpio son mitigar el cambio climático y contribuir al desarrollo limpio.

Algunos países, como Estados Unidos, esperan cumplir buena parte de su compromiso con el Protocolo de Kioto a través del comercio de bonos de carbono y la actividad agro-forestal, tanto doméstica como en países en desarrollo. L protección de bosques amenazados podría. O se podrían establecer plantaciones de árboles, como sumideros de carbono.

Las próximas negociaciones del Convenio Marco Sobre Cambios Climáticos tendrán lugar en Noviembre en La Haya. Coinciden con las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. El candidato republicano, George W. Bush, personifica los intereses de las grandes corporaciones energéticas. Ha declarado que considera al calentamiento global como un problema significativo, pero se opone a la ratificación del Protocolo de Kioto porque se convertiría en una carga injustificada para Estados Unidos.

El candidato demócrata, Al Gore, es el autor de un libro: Earth in the Balance, donde afirma que el calentamiento global es el mayor desafío que enfrenta la Humanidad. El resultado del enfrentamiento electoral en EUA tiende a afectar las políticas globales sobre cambios climáticos.

El Congreso norteamericano insiste además en que los países en desarrollo participen significativamente en la reducción de emisiones, como condición para ratificar el acuerdo. Los países en desarrollo sostienen que EUA, Europa y Japón deben sentar el ejemplo, por su condición como los emisores de la mayor proporción de los gases del calentamiento global ya acumulados en la atmósfera, por continuar siendo la fuente de la mayor proporción de las emisiones anuales, y por la capacidad técnica y financiera a su alcance.

En el marco de las negociaciones hay una fuerte división entre países industrializados y naciones en desarrollo. Estas temen ver afectadas sus posibilidades de crecimiento. Por su parte, los países miembros de la OPEP temen perder mas de 20.000 millones de dólares en exportaciones si se tratara de cumplir con la reducción de emisiones a través de reducciones en el consumo de petróleo y otros combustibles fósiles.

El secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el nigeriano Rilwano Lukman, durante una reciente visita a Caracas recalcó: "Las medidas propuestas para reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero ''constituyen una amenaza real y peligrosa para países altamente dependientes de las exportaciones petroleras''.

''Las ventas de hidrocarburos representan 90 por ciento de los ingresos en divisas de algunos de nuestros países miembros, y eso los coloca en una posición muy vulnerable'',
preciso.

Lukman resalta que los 11 países miembros de la OPEP no pretenden que se les otorgue ''una licencia para contaminar'', pero esperan que las negociaciones mundiales para enfrentar el cambio climático consideren los intereses de todos los actores involucrados.

Uno de los aspectos más controvertibles en la agenda de la próxima reunión del Convenio Marco Sobre Cambios Climáticos, en Noviembre del 2000, es la forma en que será considerada la protección de bosques ya existentes, o el establecimiento de nuevos bosques como sumideros de carbono. La mayoría de los países industrializados, incluyendo a Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón y Australia, han definido su aceptación a que tales actividades sean incluidas. Pero la forma de reconocer los respectivos créditos varía significativamente.

Estados Unidos propone que el carbono extraído de la atmósfera a través de actividades agrícolas o forestales tenga el mismo valor, y cuente tanto, como el carbono que se deja de emitir a través de la reducción de emisiones de la actividad industrial. Esta posición es compartida por Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda, Rusia y otros.

La Unión Europea no se opone. Pero sugiere que no mas del 50% de los compromisos asumidos a través del Protocolo de Kioto pueda deberse al agregado de la protección de bosques amenazados, la captura de carbono a través de actividades agrícolas o forestales, y actividades de desarrollo limpio con países del "tercer mundo".

En una declaración conjunta reciente (Septiembre 4, 2000), los ministros de ambiente de Alemania, Jürgen Trittin, y del Reino Unido, Michael Meacher, sostenían que para que el acuerdo tenga credibilidad se deben evitar vías de escape, que le permitan a "algunos países" evadir acciones domésticas para efectivamente reducir emisiones. Sugieren que la reducción efectiva de emisiones domésticas debe ser equivalente al 50%, o más, del compromiso asumido por cada país en Kioto. Los Estados Unidos, Canadá y Japón se han resistido a negociar tal propuesta (Germany and UK Issue Climate Change Challenge. Berlín, September 4, 2000. ENS).

En el contexto del Mecanismo de Desarrollo Limpio, la Unión Europea hace más énfasis en una "lista positiva" de actividades, incluyendo la promoción de energía renovable, la eficiencia energética y la administración efectiva de la demanda energética.

El Protocolo de Kioto no entra en vigencia hasta que no sea ratificado por al menos el 55% de los países que emitan al menos el 55% de los gases del efecto invernadero. La reunión de Noviembre es vista como la última oportunidad para que entre en vigencia en el 2002. Inicialmente había sido previsto que entraría en vigencia en el 2002, coincidiendo con el décimo aniversario de la Cumbre de Río (UNCED 92) donde inicialmente se firmó el Convenio Marco sobre Cambios Climáticos.

El 15 de Septiembre del 2000 concluyó en Lyon, Francia, un proceso de negociación de dos semanas, en preparación para la reunión del Convenio Marco sobre Cambios Climáticos, a realizarse en Noviembre próximo en La Haya. No fue posible llegar a acuerdos sobre las disputas claves que aún persisten: que actividades pueden formar parte del Mecanismo de Desarrollo Limpio, en que forma serán incluidos los cambios de uso de la tierra y el establecimiento de bosques como sumideros de carbono, la estructura del comercio de emisiones, y las penalidades asociadas al incumplimiento del acuerdo.

Ninguno de los países industrializados ha ratificado el Protocolo de Kioto hasta la fecha. Sólo 29 países lo han hecho. Todos países en desarrollo.

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Julio César Centeno, PhD
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